De ingenieros navales (1770-1827)


Muy habitualmente he utilizado los magníficos trabajos sobre la historia de la ingeniería naval en España de mi buen amigo José María Sánchez Carrión, siempre rigurosos, documentados y amenos a la vez. Por eso es una gran noticia que la UPM ponga a disposición en la red la descarga en PDF de su monumental tesis doctoral llamada, precisamente: “Los ingenieros de la marina motores de la renovación y la tecnificación de la construcción naval española (1770-1827) :Su organización, academia y realizaciones.” Hoy los historiadores y los amantes del mundo naval estamos de enhorabuena. Gracias José María por tu generosidad. (Clic sobre la imagen para acceder).

Una crítica de agradecer


Sartine y la guerra de los guaraníes

Visto en Linkedln, siempre se agradece:

Manuel Del Río Rodríguez has recommended your work as a Author of “Breve Historia de los Borbones españoles” and “Breve Historia de Napoleón” (2013) at Nowtilus ediciones.

»Juan Granados es un excelso novelista que consigue aunar dos extremos aparentemente imposibles: es a un tiempo entretenido, divertidísimo de leer, adictivo, y al mismo tiempo instructivo, entretenido, sabio. Detrás de sus novelas históricas se percibe, junto a la compleja tracería del artesano de la palabra, un amor y una pasión por el pasado que contagia a los lectores con facilidad. Reseñando libros tuve oportunidad de descubrir sus novelas de Sartine y su breve Historia de los Borbones Españoles, obras que recomiendo encarecidamente.»

Measure of the Earth, un nuevo libro de Larrie Ferreiro sobre los caballeros del punto fijo


El investigador norteamericano Larrie Ferreiro ha obtenido un nuevo éxito con su última publicación: “Measure of the Earth: The Enlightenment Expedition That Reshaped Our World”. Considerada como una de las mejores publicaciones científicas de 2011. El asunto nos toca bien de cerca, en aquella expedición Geodésica al Ecuador de La Condamine, participó activamente nuestro Jorge Juan. La cuestión no era baladí, como relatamos en nuestra novela “Sartine y el caballero del punto fijo” (2003):

  –Pues ya es casualidad y pequeño el mundo –decía en aquel momento el comisario ordenador–, fíjese ingeniero que yo desconocía del todo que fuerais vos el inspirador del trabajo de esos dos sabios, los caballeros del punto fijo, como les llamábamos en Guayaquil, cuando se acercaron desde Quito para echarnos una mano en las fortificaciones que construíamos en previsión del ataque de la escuadra de Anson.

–Oh, bueno…, tanto como inspirador no, lo único que hice fué recomendar su participación en la expedición que mandó La Condamine para medir un arco de meridiano en el Ecuador, ya que yo permanecía ocupado en otros asuntos en el Báltico. Pero, en efecto, creo que fué una excelente elección a juzgar por los resultados obtenidos y los que, sin duda, aún tienen que aportar.

– Tanto Ulloa como Jorge Juan eran ya excelentes guardiamarinas en Cádiz –intervino el intendente–, aunque en aquel tiempo yo ya salía y ellos acababan de llegar, tenían fama de ser gente sobresaliente, en especial Jorge Juan al que, por su facilidad con la geometría y la matemática, todos llamaban Euclides, me acuerdo bien de eso.

–Si, así es –corroboró Ábalos– y pese a ello, no existe nadie más discreto ni más humilde en el mundo. Jorge Juan siempre parece dispuesto a escuchar a todos, jamás corrige a nadie si su opinión no es requerida.

–Ja, ja…pues vos podríais tomar buena nota y aplicaros el cuento, señor sabelotodo –dijo O’Conry incapaz de refrenarse cuando se trataba de vejar al ingeniero. Ábalos se limitó a mirar al comisario ordenador por encima de las antiparras de Macanaz a la vez que se encogía de hombros y atendía a las preguntas del sueco, bastante intrigado por una conversación que sólo comprendía a medias.

–¿La Condamine?, sí, creo conocer que el francés demostrar la forma de…¿sandía?, ¿se dice así? –todos asintieron, admirando sus rápidos progresos con la lengua– de la tierra, que ahora aceptar el mundo como universal verdad –dijo Loefling, dando muestras de estar al cabo de las cosas.

–Oh…bueno, La Condamine poco podría demostrar por sí mismo –dijo el ingeniero–,  pues es sabido que es bastante incapaz, sin embargo, pese a las dificultades sin cuento que hallaron durante los diez largos años que duró su aventura, la expedición fué exitosa. En mi opinión porque La Condamine se supo acompañar de individuos competentes como Godin y Bouguer, además de nuestros jóvenes compatriotas. Y sí, el propósito esencial era averiguar a ciencia cierta quien tenía razón sobre la disputada forma de la tierra, si los que, como Cassini y en general los cartesianos, creían en una forma de melón, es decir, ahusada por los polos, o bien los que, como Mauperthius y todos los newtonianos, entre los que me encuentro, basándose en las variaciones en el comportamiento del péndulo sobre distintos puntos del globo y en que, ciertamente, los cuerpos parecen pesar un poco menos en el Ecuador, defendían esa forma de sandía de que habláis, o sea achatada por los polos, que se vino en demostrar finalmente.

Sartine entre “Las mejores novelas según los historiadores”


“Las mejores novelas según los historiadores” así titula el Magazine de fin de semana del diario El Mundo un ránking de ficción histórica en el que se ha incluído nuestro Sartine entre glorias de la narrativa de todo tiempo, desde El nombre de la rosa de Umberto Eco o El Gatopardo de Lampedusa al Ivanhoe de Walter Scott o el YO Claudio de Graves. Mejor compañía no se puede tener. Como digo siempre, estas cosas animan a seguir, si no estiviésemos más que animados ya. Desde este enlace pueden descargar el PDF con el artículo completo.

 

Sartine por partida doble en La 2 Revelación


Reseña de la serie Sartine en la web de Novelas Históricas


Sartine y la guerra de los guaraníes


Esta que ven puede ser ya casi la última versión de la portada de mi nueva novela.  Como podrán comprobar, el trabajo del ilustrador de Edhasa, Enrique Iborra ha sido, una vez más, excelente. El motivo hace referencia a una peligrosa travesía por debajo de los 60º S que se narra en la novela. Naturalmente, no voy a desvelar muchas cosas aquí hoy, pero sí les diré que nuestro Nicolás Sartine me lo ha hecho pasar francamente bien con sus andanzas australes. Esta novela hará la segunda de la serie y en junio comenzará su singladura.

Esta vez he entrelazado dos historias paralelas, una en la corte de Felipe II y otra en las misiones jesuíticas del Paraguay a mediados del siglo XVIII, la respuesta, obviamente, se hallará al final. A lo largo de este blog he ido dejando algunas pistas para que el lector pueda ir imaginando por donde irá la cosa, yo solo puedo decir que estoy contento y que espero que la disfruten.

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