The Final Cut


Caminar a favor del destino te mantiene al socaire de indolentes, comediantes, mansurrones y otros dioses paganos; se trata de aguardar sin urgencias y saber decir adiós con la mano. A su debido tiempo los quehaceres se enderezan y los asuntos retoman su lugar; es entonces, poco más o menos, cuando casi indefectiblemente una voz que creías suspendida te cuenta, como no, de lo riguroso de su alcoba, que todo resulta absurdo en la ausencia, que aquellas viejas calles se transitan muy bien según se va acercando el Ferragosto; cumple hacer la valija, buscar los cuatro papeles que necesitas para hablar cuarenta y cinco minutos sobre venticuatrenos segovianos y el tráfico atlántico, tomarse el tiempo justo de espantar los enanos del semestre y saludarles cordialmente con la mano; lejos, tras la despedida, acude el convencimiento de que apenas los actos oportunos son los que salvan, circunstancia completamente ajena al mediano pasmar de fatuos, espectros y blanquecinos resabiados en general, goodbye a todo eso:

BLANCANIEVES SE DESPIDE DE LOS SIETE ENANOS

Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.

Leopoldo María Panero (Incluido en Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Selección e introducción de José Francisco Ruiz Casanova. Cátedra Letras Hispánicas. 500.1998)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 361 seguidores

%d bloggers like this: