
Llevo unos días en trajín, a la búsqueda de algunos datos para la próxima novela, en este caso necesitaba recordar como se llamaba y en qué consistía un juego, a caballo entre el Palé y la Oca, muy popular en la corte de Felipe II; amén de algunos otras noticias curiosas sobre elefantes portugueses, jarabes de ruibarbo y alambiques de agua destilada. Por más que intenté salirme del “Felipe II” de Geofrey Parker. Que es biografía no muy larga y en edición bastante ruin; no hubo caso. Ni Kamen, ni Cabot, ni siquiera el senador de la Historia que fue Don Modesto Lafuente, pudieron aportar alguna luz a aquellos asuntos. Parker si. Definitivamente no encuentro una biografía mejor, domina con igual maestría lo público y lo privado, los grandes hechos y las “cosas de la real casa”, hoy que lo he vuelto a mirar, se lo recomiendo vivamente, afortunadamente la Historia no es una ciencia, por más que se la quiera presentar así. Cuenta mucho lo que se dice, pero cómo se dice, eso, amigos, resulta fundamental.
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