
De chaval leía mucho a Verne y a Salgari, también a Forrester, el de Horatio Hornblower. Yo creo que de ahí y de Robert Graves viene mi gusto por la novela histórica, recuerdo una en especial: Tamburas de Karl Heinz Grosser; una novela extraordinaria a caballo entre la Persia de Cambises y el Egipto de Psamético, con mercenarios jonios por medio. Pensándolo bien, algunos de mis secundarios, excesivos y gritones, como Felipe O’Conry o Diego García de Paredes, tienen bastante que ver con las sensaciones leídas en aquella maravillosa novela. Aún aprendo de la delicadísima sensualidad de algunas de sus escenas. Hoy. Casi por casualidad, encontré en la red la portada original que en los años sesenta había publicado Bruguera, ha sido como regresar a la adolescencia, si lo encuentran, léanlo, se pasa un buen rato con Tamburas el griego, tiene un aire con el Sinuhé de Waltari, pero resulta mucho más vital sin perder por ello rigor documental. En mi opinión, una obra maestra.
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Es que hay lecturas juveniles que marcan toda una vida
hay algún mapa q describa el viaje d tamburas?
cuando tnga tiempo lo hago
La verdad es que si existe lo desconozco, estaría bien, los mapas alegran mucho la lectura
tambien la leí y quisiera adqurirla, algún dato donde?
Precisamente en el enlace que facilitamos, se puede adquirir a través de internet. Un cordial saludo.
Me identifico en los contenidos del comentario, es un libro que marcó la orientación de mis lecturas durante un gran período de mi vida.
la verdad que es un buen libro mucha historia y tambien su parte romantica con muy buenos sentimientos la verdad que me trae muy buenos recuerdos y nostalgia